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Jueves, 30 Abril, 2020

Entrevista en La Razón a nuestra directora gerente, Beatriz Couñago

Enlace a la entrevista en LA RAZÓN

“A ese país lo sacarán adelante las empresas, no los políticos”

 

– ¿Cuál es la historia de su empresa?

– La fundó mi padre, Fernando Couñago, quien empezó de soldador en diferentes sectores. Tuvo mucho éxito como comercial soldador porque conocía a fondo el mundo de la soldadura, y fue uno de los primeros en aplicar materiales y maquinaria vistas en sus viajes, cuando trabajaba para plataformas petrolíferas con americanos, suecos...En 1983, montó Tesol.

– Diversificaron su actividad al crear un centro de formación y fabricar maquinaria específica e incluso a medida. Son un referente.

– Trabajamos todos los sectores: naval, automoción, torres eólicas, superestructuras... cualquiera que una dos metales. La soldadura está presente en cosas tan cotidianas como las bicicletas de Declathon o los burros para colgar ropa de Inditex. Además ayudamos con nuestro centro de formación, FormaVigo, en el que recibimos a desempleados y a trabajadores de otras empresas. Tenemos también un área de asesoramiento técnico. Establecemos los procedimientos necesarios, homologamos... trabajamos llave en mano, con un profundo conocimiento de a pie de industria y de todos los procesos que hay detrás y eso no es tan habitual.

– ¿Cómo les ha pillado la crisis del Covid-19?

– No puedes hacer mucho; hay que ir reaccionando en función de lo que suceda. Este miércoles hemos empezado un ERTE. Buscamos y aplicamos antes diversas fórmulas para mantener los salarios, pero nuestra actividad ha caído un 50 % y no había trabajo para todos. Esperamos que en dos meses todo se estabilice. Será un proceso a medio plazo; la inversión se va a paralizar, pero en un año y medio deberíamos estar mucho mejor. Financieramente, nos ha pillado bien y las ayudas del ICO y el IGAPE son buenas, aunque no dejan de ser créditos que habrá que devolver.

– ¿Cuáles han sido sus principales obstáculos en esa coyuntura?

– Los problemas para conseguir materiales y EPI. Ha habido empresas que han parado por no tener equipos adecuados. Y en nuestro caso, los empleados necesitan un tipo de mascaras especiales, pero la producción está centrada en las mascarillas comunes. Nuestros proveedores habituales son alemanes y han cerrado el mercado, por lo que aquí no llega nada, y los chinos piden precios desorbitados por productos que no cumplen los requisitos.

– ¿Ha tomado el Gobierno las medidas que ustedes necesitan?

– Está reaccionando bastante tarde. En el mundo empresarial, como hayas hecho inversiones y estés dos meses sin apenas facturar, con costes fijos... Nuestro ERTE ha sido por causas objetivas, no por fuerza mayor, ya que no somos de las actividades afectadas directamente y debemos pagar el coste de la Seguridad Social. Deberían flexibilizar más las condiciones para las empresas, lanzar medidas más potentes... las empresas se van a ahogar, y solo con los ERTE no se soluciona. Demorar el pago de impuestos también está bien, pero, al final, hay que pagarlos.

– Esta crisis afecta al empleo y, en primer lugar, parece que al de las mujeres. ¿Observaremos un retroceso en la Igualdad?

– La batalla aquí es otra. Me están dando más miedo otros temas. Me preocupa el ámbito político y la imagen de España en el exterior. La industria mundial sigue adelante y están decidiendo trabajar con otros países que garanticen mayor estabilidad: hay temor a que en España no se cumplan los plazos con lo que tenemos montado.

–¿Cómo ve el futuro?

– Esta crisis nos ha pillado con el pie cambiado, con un Gobierno inestable cuando hay que unirse para sacar el país adelante y no ir cada uno por su lado. No veo las noticias para no enfadarme, y al final, sé que el país lo sacaran adelante las empresas, como siempre. Confío en los empresarios, no en los políticos.